SALUD 

¿Dolor recurrente? Cinco señales de alerta que no debes ignorar

Despertar con molestias en el cuello, terminar la jornada laboral con dolor de espalda o experimentar tensión muscular durante las actividades cotidianas son situaciones que muchas personas han incorporado a su rutina. Con frecuencia, estas molestias se atribuyen al estrés, las malas posturas o el paso de los años, sin considerar que podrían requerir una evaluación especializada.

Para Chantal Paucar, directora de Total Therapy y especialista con 15 años de experiencia en el tratamiento del dolor musculoesquelético, la terapia física y la rehabilitación, uno de los errores más comunes es buscar alivio inmediato sin identificar la causa del malestar. “Existe la creencia de que, conforme envejecemos, debemos acostumbrarnos a vivir con dolor. Sin embargo, no debería asumirse como una consecuencia inevitable de la edad”, señala.

Cuando las molestias aparecen de forma recurrente, aumentan de intensidad o se presentan al realizar determinados movimientos, es importante prestarles atención. Aunque los analgésicos, los masajes y otras medidas pueden proporcionar alivio temporal, no necesariamente abordan los factores que originan el problema.

En ese sentido, la especialista identifica cinco señales que indican cuándo es conveniente buscar una evaluación profesional:

  1. Dolor recurrente: molestias que reaparecen después de unos días o se manifiestan al realizar determinadas actividades.
  2. Limitación del movimiento: dificultad para girar el cuello, levantar los brazos, agacharse o caminar con normalidad.
  3. Problemas para descansar: dolores que dificultan conciliar el sueño o provocan despertares durante la noche.
  4. Necesidad constante de alivio: recurrir frecuentemente a analgésicos, masajes u otras medidas sin conocer la causa del malestar.
  5. Cambios en la rutina: dejar de hacer ejercicio o evitar ciertos movimientos por temor a experimentar dolor.

Identificar el origen del dolor es clave para un tratamiento adecuado

Una de las principales dificultades al abordar estas molestias es que el dolor no siempre se origina en la zona donde se percibe. Paucar explica que una de las condiciones que se atienden en Total Therapy es el síndrome de dolor miofascial, asociado a la presencia de puntos gatillo musculares que pueden generar molestias en otras partes del cuerpo y alteraciones en la sensibilidad.

Por ello, la evaluación fisioterapéutica cumple un papel fundamental para identificar los factores relacionados con cada caso. En Total Therapy, este proceso puede durar hasta una hora e incluye la revisión de los antecedentes, los hábitos, los patrones de movimiento y las limitaciones funcionales del paciente. “Diez personas pueden presentar dolor en la misma zona y, sin embargo, necesitar intervenciones diferentes, porque el origen de sus molestias no necesariamente es el mismo”, explica.

Entre las técnicas especializadas que ofrece el centro se encuentra la punción seca, un procedimiento que utiliza agujas finas en determinados puntos musculares para abordar el dolor miofascial. Su aplicación requiere profesionales capacitados y una evaluación individual que permita determinar si es adecuada como parte del tratamiento fisioterapéutico.

Finalmente, Paucar enfatiza que reconocer las señales del cuerpo y buscar orientación profesional de manera oportuna puede contribuir a evitar que las molestias interfieran en actividades esenciales como trabajar, descansar o mantenerse activo. “El dolor no tiene por qué convertirse en parte de nuestra vida cotidiana. Lo importante es comprender qué lo está provocando y buscar una atención adecuada”, concluye.

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